¿Qué
es la frustración? Una definición
La definición de frustración según Dollard y
colaboradores: "interferencia con la secuencia del comportamiento",
es decir, nos frustramos cuando no logramos lo que querem0os y cuando lo
queremos. Lo cual traemos a colación en los problemas del lenguaje porque
resulta frustrante para el niño el hecho de que no le entiendan lo que pretende
expresar, luego viene el enojo con los demás porque en un inicio el pequeño
puede llegar a creer que los demás son los que tienen el problema porque no
logran entenderle lo que está diciendo. Entonces, la frustración desencadena
tarde o temprano una agresión cuya intensidad dependerá de la intensidad de la frustración
(Harrys 1974).
Autoestima
El autoestima juega un papel importante en la
medida que sean positivos o negativos los sentimientos que tengamos hacia
nosotros mismos, lo mismo acurre con el pequeño, a quien se le pudo haber
dañado el autoestima ya sea por sus compañeros, el profesor e incluso los
propios familiares al segregarlo "porque no habla bien".
Así, los pequeños con problemas de lenguaje bien
pueden agredir después de vivenciar la frustación o pueden llegar a ser
agredidos, pasando a dañar su autoestima como se mencionó anteriormente.
Los efectos de los trastornos del lenguaje
dependen de cuán severo es el problema, de cuál es la causa y de si el niño
tiene otras discapacidades.
Los niños aprenden porque reciben información y
la entienden. Un trastorno del lenguaje puede interferir este proceso. A los
niños con dificultades de comunicación, su problema les afecta en diferente
medida en los diversos contextos en que se desenvuelven, para empezar no les va
muy bien en la escuela porque tienen problemas con la lectura y encuentran muy
difíciles los exámenes.
A los niños con trastornos del habla o del
lenguaje se les dificulta hacer amigos. Si su hijo tiene un trastorno del habla
que lo hace difícil de entender, otros niños podrían burlarse de él o
molestarlo porque él es "diferente". Otros problemas pueden ser la
frustración o la baja auto-estima.
Los trastornos del lenguaje también pueden
interferir en la socialización, pero de una manera diferente. Los niños con
dificultades de lenguaje pueden no entender las mismas normas sociales que
otros entienden sin ningún esfuerzo. Al estar con otros iguales compañeritos o
amigos, y estando entre niños les es difícil entender que uno no hable bien, es
probable que se la pasen recriminandole varias veces esto durante la interacción
hasta que terminen por excluirlo de las actividades, lo mismo pasa con los
padres que de alguna manera se resignan a que su hijo no hable adecuadamente y
se conforman con que ellos lo entiendan. O por su parte los docentes que dan por
hecho que no puede y entonces lo mantienen como oyente de la clase sin que el
pequeño emita participación, porque igual no manejan las estrategias para
ponerlo en conflicto cognitivo orientado hacia la pronunciación correcta, por
ejemplo en un problema de habla; sin que el intento sea motivo de burla en el
grupo.Por lo tanto la identificación temprana puede ayudar mucho.


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